Alimentación y comunicación infantil

Escuchar todo lo que comunica

Si te preocupa que tu hijo o hija hable poco, puedes comentarlo con pediatría y pedir orientación logopédica. No necesitas estar seguro de que existe un problema. La consulta permite situar las observaciones y decidir si conviene una valoración, apoyo o seguimiento, sin adelantar un diagnóstico.

Una mujer y un niño compartiendo un libro al aire libre

Más allá de contar palabras

La comunicación incluye gestos, sonidos, comprensión, juego e interés por compartir. Una valoración considera este conjunto, la audición y la evolución del niño. Las franjas de edad orientan la conversación, pero no son un examen ni permiten interpretar una habilidad aislada sin conocer el resto del desarrollo.

Explica qué hace para pedir ayuda, mostrarte algo o participar en una rutina. Puedes llevar ejemplos cotidianos con sus propias palabras o sonidos, sin corregirlos antes. Comenta también qué entiende y si responde a los sonidos y a la voz en situaciones diferentes. Esa información ayuda a preparar la valoración.

Responder a los gestos también ayuda

Entender lo que pide con un gesto no es un fallo de la familia. Puedes responder al mensaje y añadir palabras sencillas, sin exigir que las repita para recibir ayuda. Señalar, mirar o acercar un objeto son formas de comunicar que se pueden acoger mientras se acompaña el lenguaje oral.

Busca momentos que ya compartís, como vestirse, jugar o mirar un cuento. No hace falta convertir todo el día en ejercicios. Elige una propuesta fácil de mantener y comenta con la profesional cómo os sentís al hacerla. El objetivo del acompañamiento es facilitar la participación, con expectativas adaptadas a cada niño.

  • Sigue su interés y pon palabras a lo que está mirando o haciendo.
  • Deja espacio para que participe con sonidos, gestos o palabras, sin presionarlo.
  • Comparte cuentos y juegos de turnos que os gusten a los dos.

Todas las lenguas cuentan

Si en casa utilizáis más de una lengua, explícalo en la consulta. La valoración debe considerar las lenguas del niño y sus oportunidades de utilizarlas. El multilingüismo no causa un trastorno del lenguaje. Podéis seguir hablándole en las lenguas con las que os sintáis cómodos, también mientras buscáis ayuda.

Cuándo pedir una valoración

Si hay poca evolución en la comunicación, dificultades para comprender o dudas sobre la audición, consulta. La pérdida de palabras, gestos u otras habilidades que ya utilizaba debe comunicarse pronto a pediatría, sin esperar a la siguiente revisión rutinaria. No se puede prever la evolución solo comparándolo con un hermano o un primo.

En la visita, pregunta qué aspectos se valorarán, quién coordinará el seguimiento y qué podéis hacer en casa. Un plan puede incluir orientación familiar, valoración auditiva u otros profesionales. La frecuencia de las visitas y los objetivos deben acordarse después de conocer las necesidades, sin prometer cuándo llegarán las palabras.

Fuentes y lecturas complementarias

Información general para orientarte. La valoración y las recomendaciones dependen de cada niño. Si hay una urgencia, llama al 112.

¿Me cuentas qué te preocupa?

Si tienes dudas sobre tu pequeño, podemos empezar hablando con calma. La primera conversación de 15 minutos es gratuita.

Primera valoración: 100 €. Seguimiento: 60 €. Antes de concertar la visita, te confirmaré las condiciones y la disponibilidad en tu zona.