Entender qué necesita decir
Recogemos ejemplos del día a día y las formas de comunicación que ya utiliza.
Cuando el habla todavía no llega o no basta para expresarse, podemos explorar otros apoyos. Los sistemas aumentativos y alternativos de comunicación, o SAAC, pueden complementar el habla u ofrecer una vía alternativa. El objetivo es que el niño disponga de formas accesibles de participar en su vida cotidiana.

Un SAAC puede incluir signos, fotografías, pictogramas, tableros o dispositivos con voz. La elección depende de cómo puede acceder el niño y de lo que necesita comunicar. Observo el movimiento, la atención, la comprensión y los intereses, y recojo la información disponible sobre visión y audición.
No hace falta esperar una edad determinada ni demostrar habilidades previas para considerar apoyos de comunicación. Tampoco necesitáis comprar una tableta antes de la valoración. Podemos explorar opciones y comprobar cuáles requieren adaptaciones o la participación de un servicio especializado.
Acompaño a la familia a utilizar el apoyo mientras habla y comparte actividades. Empezamos con situaciones que os importan: jugar, elegir, comentar algo o pedir que una actividad se detenga. El niño también debe poder expresar desacuerdo; comunicarse es más que pedir objetos.
Revisamos dónde estará disponible el sistema, quién lo utilizará con él y cómo incorporar las lenguas familiares. Con vuestro acuerdo, podemos compartir las propuestas con la escuela y los profesionales implicados. La continuidad entre entornos forma parte del trabajo.
Si un apoyo no se utiliza, valoramos si es accesible, si el vocabulario tiene sentido y si el entorno ofrece oportunidades. No lo interpretamos automáticamente como falta de interés del niño. El sistema puede ajustarse con el tiempo.
Los SAAC son compatibles con el trabajo del lenguaje oral, pero no garantizan que aparezca el habla. Si pierde palabras, gestos u otras habilidades adquiridas, consultad también con pediatría sin aplazarlo mientras probáis un sistema.
Recogemos ejemplos del día a día y las formas de comunicación que ya utiliza.
Valoramos opciones con el niño y la familia, teniendo en cuenta la forma de acceso y el contexto.
Practicamos en actividades habituales y revisamos qué adaptar con las personas que lo acompañan.
La evidencia disponible no indica que los SAAC frenen el desarrollo del habla. Pueden combinarse con el lenguaje oral y con otras formas de comunicación, según las necesidades.
No siempre. Hay opciones con gestos, objetos, fotografías o tableros. La valoración ayuda a decidir qué apoyos y adaptaciones pueden ser útiles.
Información general para orientarte. La valoración y las recomendaciones dependen de cada niño. Si hay una urgencia, llama al 112.
Si tienes dudas sobre tu pequeño, podemos empezar hablando con calma. La primera conversación de 15 minutos es gratuita.
Primera valoración: 100 €. Seguimiento: 60 €. Antes de concertar la visita, te confirmaré las condiciones y la disponibilidad en tu zona.